18/2/11

MOMENTOS

         I
Arriba la estrella.
Abajo, su reflejo en el lago azul.
Tas las hojas, la luna.

Sobre el agua parecen
pañuelitos de encaje y tul.

         II
Espera. Sólo espera.
Con la paciencia del labriego
que siembra y riega.

Confía. Sólo confía.
Con la fe del niñito
que alza su mano
y sabe que acaricia al infinito.

        III
¡Mira!
Lleva hacia adento la mirada.
Penumbra.
Reflejo y calma.
Más allá de todo
se ve nítido con los ojos
puestos en calma.

En la penumbra,
reflejo y pausa,
tiene la noche
tibiezas de ala.
Y, a contra luz de todos,
la fe del que ama.

¡Escucha!
Llevas la música y el canto
de la fe en la mirada.

¿No sabías?
¡Las miradas serenas,
hacia adentro, siempre cantan!

26/10/10

RELOJ DE PARED

¡Alto! ¡Regístrese para la posteridad!
“15 de noviembre del 92,
7 de la mañana.”
Fecha y hora del magnífico descubrimiento...
Hecho impresionante.
Después de ese momento
el universo no volvería a ser igual.

Sonaron las campanas.
Lo miré.
Vi brillar en la penumbra
su caja lustrada.
Seguí el balanceo de su luna...

-Pensar que fuiste de los abuelos,
y seguís andando...-

Lo imaginé a él,
trayéndote a la casa.
La alegría de los chicos
(¡la mami... los tíos!...)
al abrir el paquete.
Cuando ella te limpiaba, seguro,
brillabas más.

A través de las lágrimas
te veo tan, tan, tan hermoso.
Te envidié.
Te envidio...

Gozaste un privilegio que me fue negado,
las manos de Lucía y Salvador,
¡te acariciaron!

12/3/10

EN MEMORIA

Ya no están.
Me niego a nombrarlos.
Como esa caja que no puedes arrojar
pero que temes abrir.

Sus nombres desatarían
sentimientos en tornados.
Tormentas de verano,
pasajeras, sí, pero feroces.

Mejor ni nombrarlos,
si ya no están...

¡Es que los amo tanto!


13/2/10

DECIDIR

Tracé una línea y dije:
“Hasta aquí llegué...”

Dique invisible
e infranqueable.
Límite auto impuesto.
Refugio en la duna.
Estrategia de supervivencia.

Decisión no negociable,
pero que podría ser,
bajo ciertas condiciones
interiores,
sujeta a revisión.